Todo comenzó con una idea que nació tras el Mundial de Desayunos de Ibai Llanos, cuando el Perú ganó la Sartén de Oro con el clásico pan con chicharrón. Ese orgullo nacional despertó en nuestra fundadora las ganas de retomar un sueño que había guardado por años.
Así nació Acurruncun, con el propósito de compartir la calidad, el sabor y la autenticidad del Perú con Colombia. Más que una chicharronería, somos un espacio donde cada bocado celebra nuestras raíces y la pasión que nos une a través de la buena comida.